En Crimea bajan las calificaciones a los escolares por no escribir ‘cartas de agradecimiento’ a los soldados rusos

Rusia obliga a los niños y a sus profesores a escribir cartas a los soldados que van cometiendo crímenes de guerra en Ucrania desde el inicio de la invasión rusa a gran escala.
Galya Koinash01 Julio 2024UA DE EN ES FR RU

Кримських дітей змушують надсилати листи з висловленням “подяки” тим, хто вчинив такі злочини, як (зліва направо за годинниковою стрілкою) масові поховання в Маріуполі, вибух житлового будинку в Часовому Яру та відчайдушна втеча під російським вогнем з Ірпеня. From left, clockwise Letters of ’gratitude’ Crimean children are supposed to send to the perpetrators of crimes like those that led to the mass graves in Mariupol, the bombing of an apartment block in Chasiv Yar and the desperate flight under Russian fire from Irpin. Крымских детей заставляют отправлять письма с выражением “благодарности” тем, кто совершил такие преступления, как (слева направо по часовой стрелке) массовые захоронения в Мариуполе, взрыв жилого дома в Часовом Яру и отчаянное бегство под российским огнём из Ирпеня.

Los niños de Crimea se ven obligados a enviar cartas de "agradecimiento" a quienes cometieron todo este tipo de crímenes (de izquierda a derecha en orden cronológico) fosas comunes en Mariupol, destrucción de un edificio residencial en Chasiv Yar y la fuga desesperada de la gente bajo el fuego ruso de Irpén.

La iniciativa “Discurso de Crimea” descubrió que a los alumnos de las escuelas en la Crimea ocupada por Rusia les rebajaron las notas a final de año por no escribir cartas de “agradecimiento” a los soldados rusos que combaten en la guerra contra Ucrania. Hay al menos tres casos, cuando los profesores dijeron abiertamente a los alumnos por qué estaban castigados.

No es posible verificar dicha información de forma independiente, ya que los estudiantes o sus padres corren peligro si se publican sus nombres, y los profesores negarán cualquier relación. Sin embargo, tal represión es bastante típica, dadas las medidas utilizadas desde el inicio de la invasión rusa a gran escala de Ucrania para obligar a los niños ucranianos en los territorios ocupados a “agradecer” a los soldados que matan a otros ucranianos.

El Grupo de derechos humanos de Crimea denunció por primera vez la escritura obligatoria de las cartas en abril de 2022. Una profesora de una de las escuelas de Crimea dijo que cada clase debería dedicar toda la lección a ese tipo de “cartas a soldado”. A cada escuela se le acuerda el número de las cartas correspondiendo a la cantidad de estudiantes. Además, en los chats escolares se pregunta los padres si alguno de sus hijos había escrito ese tipo de cartas.

Cartas similares escritas por niños reclutados por la organización militarista rusa “Unarmy” [Ejército jóven] fueron publicadas en las páginas web de la propaganda de la ocupación rusa. Estos últimos, por supuesto, no dicen nada sobre los métodos de coerción utilizados para obtener cartas, ni sobre la participación de niños en el “ejército”, que con razón se compara con las “Juventudes Hitlerianas” nazis. En septiembre de 2022, el periódico propagandista “Krymskie Izvestiya” se jactó de que en uno de los municipios recibieron más de 600 cartas “en apoyo de las fuerzas armadas rusas a los ’defensores de la Patria’”. El periódico afirmó que “los escolares y sus padres, profesores y empleados de centros escolares escriben palabras de agradecimiento y apoyo a los soldados”.

En febrero de 2023, el Centro de recursos de los tártaros de Crimea publicó una copia de una carta enviada a los profesores, donde se pide a los estudiantes que hagan dibujos y escriban cartas a los rusos que participaban en lo que el estado agresor eufemísticamente llama “operación militar especial”. Las cartas y dibujos de niños cuyos padres han sido movilizados, se publicarán en “Krymskaya Pravda”. Esta movilización es otro crimen de guerra de Rusia en los territorios ocupados ucranianos. El Centro de recursos de los tártaros de Crimea advierte a los profesores que, al participar en este tipo de campañas, “se convierten en cómplices del crimen contra la humanidad y asumen la responsabilidad penal”.

Lavando el cerebro de los niños en los territorios ocupados, tratando de obligarlos a apoyar e incluso a luchar por el país que invadió y ocupó parte de Ucrania, Rusia comete un terrible crimen. Al mismo tiempo, cabe señalar que después de la invasión a gran escala, cualquier expresión de apoyo a Ucrania o de desacuerdo con la agresión rusa puede costarle a uno, como poco, un despido del trabajo, un proceso administrativo, y muy probable que le lleve a un proceso penal y a la prisión. El profesor Andrey Belozerov fue despedido de la universidad y luego procesado y condenado, primero por cargos administrativos y luego penales por “repetidas acciones públicas que desacreditan las fuerzas armadas de Rusia”. Por cantar canciones (patrióticas) ucranianas y por publicar en redes sociales la información verdadera sobre los bombardeos rusos y los asesinatos de civiles (ver aquí los detalles).

El Discurso de Crimea también registra cinco casos en los que a los escolares se les prohibió llevar globos con los colores de la bandera ucraniana a la fiesta del fin del año escolar. También se les prohibió traer cintas con palabras en el idioma tártaro de Crimea y con los colores de la bandera tártara de Crimea, supuestamente debido a la similitud de colores, amarillo y azul, con los de la bandera nacional de Ucrania. Sin embargo, en dos casos, a los niños se les prohibió agitar la bandera tártara de Crimea, explicando que no es un “símbolo estatal de la Federación Rusa”. Si bien el número de posibles cargos aumentó después de la invasión a gran escala de Ucrania por parte de Rusia, y la bandera ucraniana en la ventana puede dar lugar a acusaciones de “descrédito del ejército ruso”. Casi inmediatamente después de la invasión rusa de Crimea y su anexión, se impuso una prohibición efectiva, aunque no oficial, de la exhibición pública de las banderas ucraniana y tártara de Crimea.

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