‘Sashkó y Vasyl Vasyliovych murieron durante el bombardeo, Slavkó y Mykola murieron fusilados por los rusos’

Mykola Kostenko, habitante de Moschun en la región de Kiev, cuenta el infierno que vivió su aldea en marzo del año pasado.
Oleksii Sydorenko20 Julio 2023UA DE EN ES FR IT RU

Mykola Andriyovych Kostenko vive en la aldea de Moschun en la calle Lisna.

¿Se imaginaba que podría comenzar la guerra?

Lo llevo pensando desde 2014. Pensé, de veras, que llegarían a más. Yo no veía las series de televisión, sino que leía las noticias, lo comparaba todo. Sabía que llegarían más lejos. Se lo decía a todos que un día estarían por aquí.

¿Se preparó para la guerra?

Bueno, ya el día 24 preparamos una bolsa de emergencia, con los documentos. Cuando me desperté, no sabía nada sobre la guerra. Me enteré cuando vi pasar los helicópteros. Aquí había niños, mujeres de pie, mirando cómo pasaban de lado. Un ruso les estaba observando por la mira de una ametralladora. Echaba a los vecinos de la calle, para que se escondieran en sus casas. Los helicópteros se dirigían a Gostomel. Lo bombardearon. Querían desembarcar sus fuerzas especiales. Conté unos quince o dieciséis helicópteros. Primero sobrevolaron la aldea y luego el bosque.

¿Cómo actuó, qué hizo?

¿Qué fue lo que hicimos? Arrastrar las camas al sótano. Había tres familias escondidas en el sótano. Mi esposa, mi hija, mi yerno, mis nietos. Todos estaban en el sótano. Bueno, a veces, cuando no había bombardeos y estaba todo tranquilo, salían. Yo mismo no bajaba al sótano.

¿Con qué frecuencia les bombardearon?

Muy a menudo. Y los últimos días fueron terribles. Las mujeres se fueron y nosotros nos quedamos aquí. Los muchachos ayudaban a la brigada militar 72, traían municiones, detonaron puentes y yo estaba por aquí de pinche: haciendo cosillas y preparando el té. Los drones sobrevolaban el cielo tanto de día como de noche. Dormimos en casa hasta no poder más.

¿No pensó en evacuarse?

No. No pensé y no lo hice. Cogería un arma e iría a matarlos. ¡Matarlos! Los odio.

A principios de marzo, Mykola envió a su familia a un lugar seguro, pero él se quedó en la aldea.

Luego comenzaron a disparar y bombardear duro con los sistemas multi fuego “Grad”. Unos conocidos, al dejar su casa de campo, se llevaron a mi familia. Primero fueron a Myronivka y luego a Chervonograd. Cerca de Lviv. Ellas salieron y nos quedamos.

¿Cuándo fue bombardeada su casa?

Fue el día cuatro, cinco, seis, siete, hasta el diez, tal vez fuera el día nueve. Todavía iba a Pushcha Vodytsia, trabajaba allí. Estuve un día de guardía y luego volví aquí. Trabajaba de vigilante. Luego estuve aquí tres días. Preparaba el té para los muchachos que venían aquí con los soldados. Les preparaba té y café. Tengo un amigo, estuvo con los muchachos en el fortín. Tengo un taller detrás de la casa. Primero llegó allí. Luego a la casa. Luego a la casa de mi hermano. Y a la casa del vecino. Fue una cosa de 10 o 15 minutos. Aquí ya todo estaba en llamas. ¿Qué fue con qué nos atacaron? No lo sé, pero todo se incendió al instante, ardió con mucha fuerza. Vine a verlo... Bueno, ¿qué sentía? Desespero, ira. ¿Qué puedes sentir? Mis hijos y mis nietos están rodando por el mundo ahora.

¿Cómo fue su casa?

Una casa de dos pisos. ¿Qué había? Un congelador, un refrigerador, cuatro televisores, una caldera, un cuarto de baño, un computador y un portátil. A mi hija le gusta la repostería, había electrodomésticos para hornear, de todo. Bueno, había todo lo que tiene una familia normal. Había muchos electrodomésticos. Se quemaron muchas herramientas en mi taller.

¿Sobrevivió el taller?

No, no. Se quedaron solo las paredes. No queda nada allí. Nada.

Cuéntenos los crímenes cometidos por los rusos contra los civiles.

Sashkó Topal fue el primero en morir durante el bombardeo. Por una mina. Quería sacar a su madre, estaba su coche estacionado. Dijo que iba a arrancar el coche, llegó a la puerta y explotó. Lo vi morir. Después recogí los restos de Sashkó con una pala.

Vasyl Vasyliovych salió del sótano, explotó un proyectil y lo mató con una metralla.

Kostenyuk fue fusilado por los rusos. Entraron por allí disparando y a su mujer se le clavó una metralla en el trasero. Él se echó a correr y ellos detrás... Lo mataron a disparos.

Slavkó Shvets estuvo en el sótano, los rusos le dispararon directamente en el sótano.

En esa calle... Mykola... Lo encontraron ya muerto en la cama, también lo mataron. Bueno, probablemente entraron dentro y allí...

Cuando llegué (el día nueve, creo), había muchos cuerpos de los orcos. Por allí había muchos. Vine a fotografiar la casa de mi suegra, le pasó lo mismo, e iba mirando por donde pisaba para asegurarme de que no había minas trampa. Tomé las fotos y me fui. Luego volví para dar de comer al perro y estaba todo lleno de policías. Me llamaron y vi que había un orco muerto. Y ni siquiera lo vi cuando estuve la vez anterior, simplemente no miré a aquel lado ... No sé si estuvieron en la aldea, porque aquí está todo destruido, pero en la urbanización de veraneo (dachas) sí que estuvieron, vivieron allí. Había los buriatos y la gente de Kadyrov también. Sí, los de Kadyrov. Porque hay gente que vio a los chechenos, a los buriatos. Los vieron con sus propios ojos.

¿Qué planes tiene para el futuro?

Reconstruir la casa, vivir, tener hijos y nietos.

¿Ha cambiado su actitud hacia los rusos?

Cambió en el año 2015. Mi madre era rusa. Tengo una prima que vive en Rusia, en Saratov, en 2015 dijo que vendrían sus tropas y ella vendría a defenderme. Dejé de hablarle después de eso.

¿Y todavía no se hablan?

¡No! ¡No los considero humanos! ¡Es una horda! ¡Son peores que una horda!

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Mykola Kostenko, Moschun

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